Causas de la trombosis venosa

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Foto de las causas de la trombosis venosa

Un extenso viaje por carretera, el sobrepeso, las píldoras anticonceptivas o haberse sometido a una intervención quirúrgica recientemente, son algunas de las causas que pueden condicionar la aparición de una trombosis venosa. Como podemos ver, son factores de riesgo tan disímiles, que es necesario conocerlos a fondo para prevenir la posible aparición de coágulos y sus posteriores complicaciones.

Causas generales

Ya por el siglo 19, el médico alemán Rudolf Virchow había determinado los tres factores predisponentes en la patogénesis de la trombosis intravascular. Conocidos como la tríada de Virchow, estos se enuncian de la manera siguiente:

Estasis venosa

Se puede resumir como una disminución del ritmo circulatorio en nuestro organismo, lo que da paso a la formación de trombos venosos o tromboflebitis. Dentro de las causas más comunes de la venoestasis se encuentra la inmovilización de las extremidades por períodos prolongados de tiempo, producto de fracturas o lesiones neurológicas, o bien durante extensos viajes de más de seis horas, también conocido como síndrome de la clase turista.

En sentido general, cualquier individuo que practique un estilo de vida sedentario puede padecer de estasis sanguínea, más aún si presenta varices venosas en las extremidades. Estas dilataciones en el sistema circulatorio del organismo tienden a ocurrir de manera superficial (en forma de varices) o a nivel más profundo (insuficiencia venosa y aneurisma).

Finalmente, deberíamos añadir la comprensión venosa extrínseca y la disminución en la capacidad bombeadora del corazón (insuficiencia cardíaca) como otros de los factores determinantes de esta patología.

Trauma del endotelio vascular

Denominamos endotelio al tejido interno que recubre los vasos sanguíneos y cuya función permite gozar de una presión sanguínea adecuada. Cuando esta estructura se daña, puede aumentar el riesgo de tromboflebitis. El factor principal asociado a este fenómeno recae en los procedimientos diagnósticos de enfermedades, así como algunos tratamientos terapéuticos involucrados con el sistema venoso del organismo.

Ejemplo de lo anterior, podemos encontrar ciertos estudios médicos como el cateterismo (introducción de una sonda) asociados a diálisis, quimioterapias o hiperalimentación parenteral (suplementación artificial de nutrientes), incluso cuando se utilicen catéteres de tipo no trombogénico. Adicionalmente, cualquier trauma externo (fracturas o contusiones) puede desencadenar una complicación endotelial que devendrá en flebotrombosis en el 50% de los casos.

Hipercoagulabilidad

Se considera una alteración en el equilibrio coagulante de la sangre ante algunos escenarios como el embarazo o la suplementación de anticonceptivos orales. La coagulación espontánea de este tipo, desencadenará un trastorno coagulativo de gran riesgo, aunque pueden identificarse otros orígenes para esta patología como la inmovilización prolongada, la presencia de tumores (cáncer de próstata, de ovario, de páncreas, etc.) o una deficiencia de proteínas vitales.

Generalmente, ante un funcionamiento inadecuado de los agentes coagulativos, la sangre adquiere una mayor viscosidad, producto del aumento del hematocrito (nivel de glóbulos rojos en la sangre), conduciendo en la mayoría de los casos a un padecimiento de trombosis venosa, tromboembolismo pulmonar o trombosis arterial. Este síndrome, conocido también como trombofilia, puede poseer un fuerte carácter hereditario.

Factores de riesgo más comunes

A modo de resumen, cualquier persona por encima de los 60 años de edad, con predisposición a sufrir de trastornos coagulativos (hipercoagulabilidad congénita), que realice viajes prolongados (más de seis horas), se encuentre embarazada o padezca de sobrepeso, puede caer bajo los riesgos de una trombosis venosa. Así mismo, el padecer de várices, cáncer, o encontrarse bajo tratamiento hormonal, son los factores de riesgo más conocidos, al igual que la deshidratación (la falta de agua espesa la sangre), el tabaquismo o la suplementación de fármacos diuréticos.

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