Cómo prevenir las varices

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Foto de como prevenir las varices

A las puertas del verano asistimos a una época en que las altas temperaturas condicionan la aparición de varices en nuestro cuerpo. Este hecho, sumado además al factor hereditario, la obesidad o el embarazo, disparan nuestras alarmas cuando descubrimos esas molestas “arañas” en nuestras piernas, y sobre todo si la experiencia viene acompañada de calambres, pesadez e inflamaciones. Desde nuestro portal te proveemos toda la información necesaria para conocer sobre las varices y cómo lograr erradicarlas. Síguenos.

Breve descripción de las varices

En pocas palabras podemos definir las varices como una dilatación de las venas, las cuales pierden su capacidad de circulación y acumulan la sangre propiciando otras complicaciones más peligrosas como trombosis y hemorragias. Generalmente, las extremidades inferiores son el blanco predilecto de las varices, pues se encuentran más alejadas del corazón y necesitan de mayor presión para bombear la sangre, aunque también podemos encontrarlas en el rostro, el ano, los testículos y el esófago.

Sobre las principales causas que desencadenan la aparición de varices, podemos mencionar el sobrepeso, producto de una dieta desbalanceada, el sedentarismo, la edad y para el caso de las embarazadas, el desbalance hormonal que presentan durante esta época. Al mismo tiempo, existe un componente hereditario muy fuerte.

Por lo general, las varices generan un efecto antiestético en las mujeres que les incita a eliminarlas, aunque esto es solo el principio de la enfermedad, pues durante su progreso las complicaciones pueden ir desde simples calambres y dolores pasajeros, hasta hemorragias internas y tromboflebitis, que puede causar la muerte. Existen varios procedimientos quirúrgicos para eliminarlas, aunque siempre podemos prevenirlas siguiendo los consejos que te presentamos a continuación.

Cómo prevenir las varices

Una buena alimentación y un régimen efectivo de ejercicios es la dupla más completa para prevenir todo tipo de enfermedades, y por supuesto las varices no escapan a los efectos de una vida activa y saludable. Adicionalmente, también puedes seguir estas simples indicaciones:

Cuidado con el estreñimiento: Una mala defecación nos obliga a ejercer una presión innecesaria que fuerza las venas y por lo tanto incide de manera negativa sobre nuestra circulación. Para contrarrestar esta situación, apóyate en alimentos ricos en fibras como los espárragos, la calabaza, el melocotón, las ciruelas y el arroz integral.

Destierra la ropa ajustada: Si usas prendas demasiado apretadas puedes entorpecer la circulación de tu cuerpo. Especialmente, debes evitar la presión en zonas como la cintura y los tobillos, y elegir en cambio ropa holgada y transpirable preferentemente. En cuanto al calzado, procura que el tacón no sobrepase los cuatro centímetros y no elijas modelos de punta angosta.

Ejercicios para la circulación: Si no puedes practicar ciclismo, jogging o natación, al menos tiéndete sobre el suelo unos veinte minutos al día y eleva tus piernas para efectuar movimientos de bicicletas, tijeras y rotación de tobillos (veinte o treinta repeticiones por cada rutina serán más que suficientes). En el otro extremo, evita deportes de alto impacto como el baloncesto o las artes marciales.

Vela por tu peso: Este es un tip universal y un eficaz indicador de buena salud. Si padeces de sobrepeso, estarás ejerciendo una presión extra sobre tus rodillas y tobillos, por lo que las venas necesitarán mayor esfuerzo para circular la sangre. En este sentido, mantente alejado de las comidas rápidas y los alimentos procesados. Una vez que descubras el amplio potencial de las verduras y las frutas, no querrás volver atrás.

Evita el ortostatismo: Entendemos por ortostatismo una postura sostenida del pie, como por ejemplo las piernas cruzadas, o sentarnos sobre una pierna flexionada. Tampoco es aconsejable que te mantengas sentado o de pie durante un tiempo muy prolongado, sino que en cambio realices pequeñas caminatas o te acostumbres a rotar los tobillos, eleves las piernas y muevas los dedos de los pies. Lo importante es que la sangre fluya.

A la hora de dormir: Durante la noche, vigila tu postura de sueño. Esta debe ser relajada, sin apoyar una pierna sobre la otra, y de ser posible elévalas mediante cojines (de esta manera, la sangre circulará más fácil). Para las embarazadas, nada mejor que acostarse sobre el lado izquierdo.

Baños de contraste: Esta técnica permitirá descongestionar las venas y favorecer la circulación. Para llevarla a cabo, bastará con sumergir las piernas en agua caliente durante tres minutos y luego repetir el procedimiento en agua fría, esta vez por treinta segundos. Para mayores resultados, puedes añadir unas cucharaditas de sales de Epsom.

Remedios naturales: En este apartado, no podríamos dejar de mencionar las compresas de Aloe vera (sábila) o las infusiones de cola de caballo. El vinagre de manzana, aplicado sobre la zona afectada o una mezcla de arcilla verde, son soluciones igual de efectivas.

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