Varices anales

Comparte en tus redes sociales:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

Varices anales

Las varices son sobre todo comunes en las piernas, pero su aparición puede darse en otros lugares como el esófago o el recto. Estos molestos problemas circulatorios pueden agravarse si no se tratan de forma correcta. Este tipo de varices, cuando suceden en la zona del recto, se denominan comúnmente hemorroides o almorranas y suelen aparecer cuando las venas de la zona hemorroidal tienen excesiva presión porque no se está produciendo un retorno venoso adecuado de la sangre al corazón.

¿Qué son exactamente?

Las varices anales o hemorroides son una enfermedad muy común que tiene lugar en el ano y suele causar bastante dolor y molestia a todas aquellas personas que las padecen puesto que se trata de una grieta en el canal anal, por lo que su recuperación total suele tardar bastante y ser complicada. En su primer momento es una simple lesión, pero si esta infección no se trata como es debido puede desembocar en hemorroides centinelas o en edema linfático. Es por tanto una especie de variz que aparece en el canal rectal, concretamente en las venas hemorroidales y es también una dolencia muy común en ambos sexos, aunque, al contrario de lo que sucede con las varices de las piernas, que las mujeres tienden a padecerlas más que los hombres, aquí los hombres son los que experimentan más problemas. La presencia de hemorroides suele aumentar también con la edad.

Causas

Las causas que se suelen destacar y a las que se suele apuntar como factor causante o que suelen o pueden acarrear la aparición hemorroides son una alimentación incorrecta en la que se consuman excesivas grasas y muy pocas verduras, la falta de ejercicio y el sedentarismo, el estreñimiento, el estrés y la mala circulación.

¿Qué síntomas se tienen?

En cuanto a los síntomas que se suelen experimentar cuando se tiene esta dolencia, en primer lugar se encuentra el dolor, que suele ser parecido a algo que corta o a un desgarro en la zona anal, así como también la hemorragia de sangre o estrías, que en los casos más graves puede causar anemia y tumefacción o prurito en los casos todavía más graves.

¿Cómo pueden tratarse?

Existen varias formas de tratar las varices anales. La principal de estas opciones se trata de una sencilla medicación que puede encontrarse en el mercado y simplemente se debe utilizar para tratar los casos menos graves y evitar así que estos problemas circulatorios vayan a más. Por otro lado, las hemorroides también pueden tratarse mediante ligaduras por bandas de goma.

La tercera opción a tener en cuenta es un tipo de tratamiento esclerosante que mediante inyecciones consigue que las hemorroides de primer y de segundo grado se curen completamente, desapareciendo toda la sintomatología que éstas pudieran llegar a presentar. Mediante estas inyecciones se consigue también que la hemorroide cicatrice y desaparezca por completo. En tercer lugar se puede recurrir también a la criocirugía, una solución indolora que puede aplicarse en los mismos ambulatorios a los enfermos puesto que no se necesita anestesia de ningún tipo, y por último existe la coagulación por rayos infrarrojos. Esta última técnica consiste en conseguir que las hemorroides se coagulen mediante la aplicación de infrarrojos. Se trata de un método sencillo y de rápida aplicación que, por norma general, no suele causar ningún tipo de molestia en los enfermos o pacientes.

Comparte en tus redes sociales:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+