Varices pélvicas

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Foto de varices pélvicas

Las varices pélvicas también conocidas con el nombre de Síndrome de congestión pélvica, varicocele femenino o varices vulvares, son una patología que afecta a un 20% de las mujeres entre 30 y 50 años. Muchas de ellas padecen lo que parecen ser fuertes dolores menstruales durante los días cercanos al ciclo, pero en realidad son las varices internas de las zonas útero-ováricas las que causan este dolor pélvico crónico y recurrente.

Causas de las varices pélvicas

Los estudios ecográficos han podido demostrar que el Síndrome de congestión pélvica está muy relacionado con la gestación, por lo que en la mayoría de los casos se presenta en mujeres que ya han tenido al menos un embarazo. Esto es debido a que durante el embarazo ocurre un importante aumento de vascularización en la región útero-ovárica. En algunos casos las venas ováricas no son capaces de recuperar su tamaño normal, luego de un aumento de su diámetro que puede llegar a alcanzar valores hasta 60 veces superiores. Esta patología también tiene un importante componente hereditario.

La aparición de las varices en la pelvis alrededor del útero, puede llegar con el tiempo a provocar también dilataciones varicosas en venas vulvares (región genital), hemorroides e incluso varices en las piernas que se presentan sin causa aparente. El tratamiento de estas varices derivadas puede llegar a ser muy complejo por su elevada capacidad de reproducción, por lo que se hace necesario eliminar primero su origen en las varices intrapélvicas.

Síntomas de las varices pélvicas

El cuadro clínico de las varices pélvicas se presenta acompañado de un gran número de síntomas variables e inespecíficos. Además de los fuertes dolores menstruales, los síntomas principales incluyen distensión del vientre, estreñimiento, sensación de congestión abdominal y sangrado abundante durante el período menstrual. Se pueden manifestar en los días premenstruales y extenderse durante todo el período, ya que es en estos días que se aprecia un aumento del flujo sanguíneo venoso en la pelvis. En otros casos también puede llegar a provocar trastornos hormonales y de fertilidad, así como relaciones sexuales dolorosas.

Debido al desconocimiento que existe sobre esta patología, un gran número de las mujeres que sufren esta sintomatología no consultan a su médico, por lo que es muy poco diagnosticada. Sin embargo este padecimiento es motivo de consulta ginecológica y urológica, y a menudo se le puede dar una solución ambulatoria.

Influencia de las varices pélvicas en las relaciones sexuales

Las varices pélvicas pueden ser un gran problema para muchas mujeres a la hora de tener relaciones sexuales. Además, hay que decir que en muchas ocasiones no se sabe cual es el problema, por lo que muchas mujeres atañen el mismo a problemas con la menstruación o problemas de hormonas. En cuanto a los hombres, no resultan tan problemáticas de conocer, debido a que se pueden distinguir fácilmente en los testículos.

Una de las principales consecuencias de las mismas es que puedas tener dolor a la hora de tener relaciones sexuales. Es por ello, por lo que las personas a la hora de sufrir este problema, suelen intentar evitar las relaciones en la medida que sea posible.

Es más, en el caso de muchas mujeres, las mismas aprenden a sufrir este dolor, debido a que se atañe a problemas de menstruación o por ejemplo con cambios hormonales. Pero sabiendo esto, ya tú debes saber que en muchas ocasiones las varices pélvicas son las que provocan este dolor.

En este caso, para reducir el dolor, puede ser interesante usar lubricantes, los cuales harán que las relaciones sean menos dolorosas. No son caros, son sencillos, limpios y pueden hacer que vuelvas a disfrutar con las relaciones sexuales. Te recomendamos que te animes a comprar este tipo de lubricantes. Si te da pudor comprarlos en las tiendas de tu ciudad, puedes adquirirlos a través de este enlace de una forma totalmente anónima.

¿Quiénes suelen sufrir las varices pélvicas?

Nadie está exento de sufrirlas, pero a decir verdad, las mujeres que han tenido un hijo o varios, tienen muchas más probabilidades de sufrir este tipo de problemas. Esto se debe a que durante el embarazo, las venas pélvicas suelen ensancharse bastante, para poder tener una buena conexión con el feto. Es por ello, por lo que si dichas venas no vuelven a su tamaño normal tras el parto, esto se traduce en que la mujer sufrirá varices pélvicas y por ello dolor a la hora de tener relaciones sexuales.

¿Cuándo debo ir al médico?

Es importante que acudas a tu ginecólogo cuando veas que tienes continuos dolores a la hora de tener relaciones sexuales. En muchos casos, puede que el propio médico te indique que son problemas de menstruación, pero tú debes decirle que te han dicho que puede ser un problema provocado por varices pélvicas. De esta manera, conseguirás que tu médico te examine un poco más a fondo y por ello te pueda comunicar si realmente es este o no el problema.

Por otra parte, tanto si eres hombre, como si eres mujer y sufres de dolores a la hora de tener relaciones sexuales, siempre tienes que comunicárselo a tu pareja, con el objetivo de tener estas relaciones con un poco más de tranquilidad. Y si el dolor es intenso, lo mejor que puedes hacer es parar y no repetir, por lo menos hasta que el médico se pronuncia y diga cual puede ser el problema.

Diagnóstico y tratamiento de las varices pélvicas

Las varices pélvicas son diagnosticadas y tratadas por equipos multidisciplinarios que incluyen radiólogos y cirujanos vasculares. A las mujeres que se presentan con los signos clínicos mencionados con anterioridad, se les realiza un estudio ecodoppler, con el cual se obtiene una gran cantidad de información que resulta útil para la oclusión de estas varices. En ocasiones se pueden indicar otras técnicas de imagen complementarias como el Angio TAC y la Angio Resonancia Magnética (ARM).

La flebografía pélvica aunque es más invasiva, es otra técnica de diagnóstico certera que a su vez se acompaña en el mismo acto del tratamiento. Una vez que son localizadas las varices pélvicas, para facilitar su resolución inmediata se procede a realizar el Método de la Oclusión Venosa, mediante el cual se intenta bloquear el flujo anómalo en el interior de las venas del pleno útero-ovárico. Para ello se introduce mediante una punción en la ingle un catéter pequeño, que tiene como objetivo canalizar las venas varicosas de la pelvis. Luego es posible tratarlas mediante embolización, realizando la oclusión de las venas enfermas mediante la aplicación de sustancias esclerosantes y dispositivos llamados coils.

De esta manera se resuelve el círculo de creación y desarrollo de varices en los miembros inferiores, además de que disminuyen considerablemente los síntomas de dolor y molestias en un 90% de las pacientes tratadas. El Método de la Oclusión Venosa reporta muchas ventajas frente a otros tratamientos que se realizaban en épocas anteriores. Hay que mencionar en primer lugar que no requiere ingreso, ni la aplicación de anestesia general. Además de que la recuperación es inmediata y la incisión que se realiza es tan pequeña que no es necesario suturas.

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