Venas varicosas

Comparte en tus redes sociales:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

Foto de venas varicosas

El cuerpo humano está repleto de vasos sanguíneos llamados venas, que son los encargados de transportar la sangre de los capilares sanguíneos hasta el corazón. Es fácil inferir que estos conductos son determinantes para una correcta circulación sanguínea por el cuerpo. La presencia de venas varicosas determina que el flujo sanguíneo no circule por el cuerpo de la forma que debería, sobre todo en los miembros inferiores (pantorrillas, rodillas y muslos) que es donde es más frecuente su aparición.

Causa de aparición de las venas varicosas

Las venas varicosas son venas que poseen un mal funcionamiento en sus diminutas válvulas unidireccionales, que son las responsables de evitar que la sangre retroceda y se filtre de nuevo en ellas. Esta acumulación anormal de sangre trae consigo un aumento de la presión de las venas y en consecuencia que estas se engrandezcan, hinchen y tuerzan.

A pesar de que las venas varicosas pueden aparecer en cualquier lugar de cuerpo, esto ocurre mayormente en las piernas y los tobillos, ya que las venas de estas zonas son las que realizan un mayor esfuerzo trabajando en contra de la gravedad. Las varices se desarrollan en las venas superficiales, que son las que están más cercanas a la piel, ya que las venas profundas están localizadas en el tejido muscular.

Síntomas comunes de las venas varicosas

Los síntomas de las venas varicosas pueden variar de un individuo a otro, pero entre los más comunes se encuentran los cambios en la cloración de la piel, en la que se empiezan a vislumbrar las venas de color azul, moradas y más sobresalientes de lo normal (superan los 5 mm de diámetro). También son frecuentes las sensaciones de pesadez y cansancio en las piernas, así como dolores, hinchazón moderada y calambres musculares.

De manera general los síntomas empeoran cuando se están muchas horas en posición sentado o de pie. El sol intenso del verano, al igual que el calor y los cambios bruscos de temperatura, tampoco favorecen su evolución. En una etapa avanzada las venas varicosas pueden traer complicaciones capaces de originar problemas más severos en los tejidos y la piel, tales como úlceras y llagas de difícil cicatrización.

Las arañas vasculares son también un tipo de venas varicosas de menor tamaño (diámetro inferior a 2mm), por lo que se consideran en una escala más leve. Reciben este nombre porque a menudo lucen como eritemas solares o telas de araña debajo de la piel. También son de color rojo o azul y aparecen con frecuencia en las zonas de la cara o las piernas.

Factores de riesgo de las venas varicosas

Los factores de riesgo son indicadores de que una persona tiene una mayor probabilidad de padecer una enfermedad determinada. El riesgo de las venas varicosas está estrechamente relacionado con la edad y el sexo, siendo las personas adultas y las mujeres las más propensas a desarrollarlas. Entre los principales factores de riesgo de las venas varicosas que deben ser considerados se encuentran:

Edad: Las venas varicosas se presentan mayormente en personas adultas, en un rango de edad comprendido entre los 30 y 70 años. A medida de que la edad avanza, comienza a debilitarse la capa elástica de las paredes de la vena, lo que aumenta su probabilidad de convertirse en varicosa.

Sexo: Las mujeres son más propensas a padecer de venas varicosas que los hombres, en una proporción de 2 a 4 veces superior. Los factores que más influyen en el sexo femenino están relacionados con la influencia de la progesterona en las venas y los efectos que produce la gestación.

Embarazo: El embarazo es otro factor de riesgo ya que expone a la mujer a cambios hormonales importantes, así como a un aumento de vascularización en la región útero-ovárica. Al cabo de un año cuando el cuerpo vuelve a la normalidad pueden desaparecer, pero en otros casos se desarrollan venas varicosas permanentes.

Antecedentes heredo familiares: Las venas varicosas son un trastorno que tiene una predisposición genética, por lo que la herencia familiar es otro factor a considerar para determinar la tendencia a desarrollar varices.

Obesidad: La obesidad es un factor que influye en el aumento de la presión de las venas de las piernas, ya que estas deben soportar el peso excesivo del cuerpo.

Sedentarismo: El sedentarismo, la ausencia de actividad física y los períodos prolongados de pie o sentados, también tienen un impacto en el desarrollo y el agravamiento de las venas varicosas.

Diagnóstico y tratamiento de las venas varicosas

Además de una consulta donde se analiza la historia clínica completa y los signos del paciente, para un diagnóstico certero de las venas varicosas es necesario realizar otros procedimientos. El más conocido es el Doppler o ecografía dúplex, que es un procedimiento ecográfico en el que se evalúa la estructura de las venas y el flujo sanguíneo. También se puede realizar una ecografía triplex o Doppler color, que es básicamente el mismo procedimiento pero en imágenes con color para contrastar la dirección del flujo sanguíneo.

El tratamiento de las venas varicosas puede variar dependiendo de la severidad del cuadro clínico del paciente. Existen tratamientos que incluyen métodos quirúrgicos y no quirúrgicos. De cualquier manera hay algunas medidas que se pueden tener en cuenta para evitar o combatir las venas varicosas, entre las que se encuentran: Elevar las piernas, usar medias de compresión, evitar ropa y zapatos ajustados, evitar estar sentado o de pie largos períodos de tiempo, practicar ejercicio físico con frecuencia, mantener un peso saludable, etc.

Comparte en tus redes sociales:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+